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La “no cuarentena” y el largo camino a la esperanza [Diana Deglauy]

16 de agosto de 2020

Esta semana estuvo marcada por el anuncio de una vacuna rusa y por la noticia sobre la producción del antídoto de Oxford en la Argentina. En el medio de todo ese mundo científico que traza una luz al final del túnel, la brecha entre el “escritorio político” y el terreno social: nos enteramos que no estábamos en cuarentena.

Diana Deglauy Periodista.

Si en general tengo muchas preguntas, este domingo, las vendo al por mayor. ¿Habemus cuarentena o no? ¿Tenemos vacuna o no? ¿Circulamos libremente o no? ¿Cómo cuidamos al sistema sanitario en pleno pico? ¿Cómo salvamos nuestra economía? ¿La vacuna de Putin o de quién? ¿Relajamos o falta? ¿Qué tan largo es el túnel que tiene luz al final del camino?.

La noticia sobre el registro de ´Sputnik V´ (la vacuna rusa), entusiasmó a algunos y alertó a otros. La última información indica que, el Instituto Gamaleya, desarrolló la vacuna en tiempo récord empleando su experiencia obtenida en los trabajos para crear un antídoto contra el ébola. Lo que algunos midieron como apresurado tiene explicación. Según la ley de Rusia, los registros se realizan en la fase 2 y eso permite empezar a suministrarla voluntariamente.

Mientras por estos lados, circulaban los memes de Putin, Trump y “el antídoto soviético”, se filtró la noticia de que la vacuna de Oxford sería de producción argentina.

Inmediatamente apareció la fiesta whatsappera. “Hay vacuna! La anuncia Alberto”. Frases como estas o semejantes, se replicaban en los chats. En la calle, la gente sonreía debajo de los tapabocas y bailaba para sus adentros festejando la liberación que esperan hace 5 meses.

Sin embargo, al prender la tele para escuchar el notición, apareció un Alberto triste y desmotivado. ¿Quién se murió? ¿No es una buena noticia? Si me permiten, voy con el chisme cortito y al pie. El Ministro de Salud de la Nación, filtró la noticia cual señor mayor con buena onda ante unos periodistas. Cuando Alberto vio la información dando vueltas en pleno pico de la pandemia, no pudo frenar su enojo. Se le volaron los patos. Es parte de la personalidad del Presidente. Es intenso en sus impulsos. Un futbolero a tiempo completo. Alberto se dio cuenta de que no trasmitió positividad al respecto y el viernes en el anuncio de la “no cuarentena” (ya vamos con eso), no se cansaba de repetir lo orgulloso, feliz y contento que estaba qué un laboratorio argentino sea parte de la solución que busca el mundo.

Más allá del enojo del Presidente con Gines González García, también pesó la preocupación por el entusiasmo social que genera dicha noticia y la posibilidad del “relajo”. La realidad es que la vacuna no está tan cerca. Todavia faltan pruebas que corroboren su eficacia. Iniciar la producción sólo garantiza que, en caso de que las prueban sigan siendo exitosas, el mercado este abastecido en cantidades necesarias. Si en el camino algo sale mal, todo a la basura.

Y mientras tanto… cuarentena!!! Aunque también quedan dudas de eso…

El Presidente de la Nación no encontró una manera de transmitir un horizonte claro en el anuncio del viernes pasado. En un principio dijo que no había cuarentena y que las personas circulaban libremente. Sin embargo, el mandatario explicó que el virus ya esta diseminado por todo el país y que hay distritos que vuelven a fase 1. ¿Entonces?

Hay un patrón que viene generando contradicciones en Olivos: la comunicación. Una especie de conflicto discursivo que no encuentra encauce y que no mide el impacto en la sociedad.

En la reunión del comité de expertos que asesoran al Presidente, el tema de análisis fue el hastío social. Los médicos mencionaron la necesidad de dejar de hablar de cuarentena y de marcar un horizonte. ¿Tan alejados están los “escritorios políticos” de la sociedad? ¿Tanta distancia hay entre los informes y los números, de la sensibilidad cotidiana?

¿Cómo puede ser que la comunidad médica, también agobiada por las circunstancias (y sin encuestas de por medio) hayan leído una necesidad que, después, no se supo comunicar con precisión

Hasta el domingo!

(foto: presidencia)

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