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La superación de la guerra, la nueva muestra de Magdalena Jitrik

11 de junio de 2019

Desde el 13 de junio y hasta el 3 de agosto, Walden Gallery presenta: La superación de la guerra, una muestra de la consagrada artista plástica Magdalena Jitrik, que reúne piezas pictóricas de la década de 1990 y trabajos de sus últimos años.

Los orígenes y el presente, y los puentes conceptuales y estilísticos que los enlazan es el eje de esta exhibición, donde podremos descubrir muchas obras nunca exhibidas realizadas en los años 90, y algunos trabajos muy recientes que hablan de las búsquedas emergentes de la artista.

La artista Magdalena Jitrik nos cuenta algunos detalles más de esta propuesta.

¿Por qué La superación de la guerra?

La superación de la guerra es un título de trabajo que tenía reservado hace tiempo, que se conecta con otra obra mía, que no está en esta muestra, basada en un pasaje de los Manuscritos Económicos y Filosóficos de Marx, donde se enumeran las posibilidades de superación del conflicto entre los hombres, y entre el hombre y la naturaleza, a partir, obviamente, de la superación de las desigualdades.

Apliqué este título a la muestra, justamente, por las conexiones que percibo entre los dos conjuntos de obras que la componen: las los años 90 y las actuales, donde la exploración de ese puente entre etapas, que es el eje de esta propuesta, me parece puede ser interesante.

¿Cómo fue a partir de ese eje la selección de las obras?

Uno de los primeros filtros en la selección tuvo que ver con que en la muestra podremos ver obras que yo he guardado, de las que hay muchas que nunca he mostrado, junto a otras que sí fueron exhibidas. Un conjunto que funciona, de alguna manera, como antecedente de mi trabajo actual.

Por ejemplo, en el año 1995, había titulado una serie de pinturas con frases de literatura revolucionaria, entre las que hay una donde puede verse un tronco medio ahí como volando. Luego, hace solo dos años, me focalicé en la realización de varias esculturas sobre tronco, que expuse en una muestra donde se conmemoraron los 100 años de la Revolución Rusa. Claramente, en algún punto, la asociación entre aquella pintura de 1995 y estas obras de 2017 para mí es inevitable.

Luego, también en Walden podrán verse algunas obras textuales que realicé en los últimos dos años, donde hay 3 o 4 que hacen referencia a Santiago Maldonado, que entiendo se acercan por su composición a muchas que realicé en los 90.

Finalmente, entre muchas otras conexiones y puentes, también voy a exhibir una obra donde aparece la palabra desaparecida, cuadro que considero importante porque ese uso del femenino tiene que ver con todo lo que está sucediendo hoy con las mujeres en la Argentina.

En síntesis, entonces, creo que la particularidad de esta muestra es que se puede ver el antecedente de mi presente, porque entiendo que más allá de la madurez formal que te da el tiempo estoy pintando de una manera bastante parecida, aunque hoy, claramente, con más foco en la situación Argentina, a diferencia de aquella época donde trataba las cuestiones políticas de un modo más universal.

¿Tal vez porque en aquella época, tu mirada de lo local, al recién volver del exilio no era tan íntima?

Totalmente, porque en ese momento todavía no me sentía tan partícipe de la historia local, estaba en ese complejo de no sentirme argentina por completo, por no haber vivido mi infancia aquí, y muchas cosas más, que a partir del año 2000 se fueron despejando y me dejaron empezar a sentir con más claridad.

Por eso también esta muestra no es una retrospectiva, sino que hay un hueco entre el año 1999 y el 2017, aproximadamente, donde esos 16 años del medio, que son los de mi obra más conocida, no están en la exposición. Aquí voy al origen y al presente.

¿Hay algo que te incomoda de esta madurez formal a la que te referías antes?

Tal vez que muchas veces pienso que ciertas conexiones, que ciertas relaciones son evidentes, y eso no es tan así. Doy por sentado ciertas cosas que, tal vez, todavía requieren que las explique.

Luego, en relación al hacer, afortunadamente no he perdido el interés, porque el trabajo manual es para mí una especie de abrigo, y realmente disfruto muchísimo del hacer.

Por otra parte, en mi experiencia, lo conceptual es algo que surge a posteriori, yo siempre aprendo qué es lo que hago después de hacerlo; y con la madurez, además, tengo menos prevención a la hora de hacer que antes: con los años entendí que no es necesario tener un concepto siempre antes, que se puede hacer, hacer, hacer, y que lo que no sirve no sirve, pero que lo que sí sirve, finalmente te va a dar las pistas para estructurar lo discursivo.

¿Y en este hacer, hacer, hacer cuáles son las búsquedas que hoy te ocupan?

Vengo de hacer una expo en Brasil mayoritariamente conformada por pinturas, donde hay algunas que son sobre arpillera que yo mismo tejí, que fue una experiencia muy interesante, un avanzar sobre el soporte de la obra, que disfruté muchísimo.

Luego, también estoy investigando la realización ciertas miniaturas de adobe, un trabajo al que pienso dedicarme en los próximos meses en profundidad, pero del que voy a mostrar algunas piezas en esta muestra en Walden, junto a otras, también relacionadas con una búsqueda en materiales bien orgánicos que es algo que me interesa mucho.

Fuente:Revista Palabras

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