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TENDENCIAS

Westerns clásicos y modernos para ver en casa

7 de julio de 2020

El género pródigo del cine todavía tiene tesoros para ofrecer.

El western supo ser uno de los géneros más “puros” y sofisticados, desde el inicio del cine como entretenimiento de masas.

El desierto como espacio de tensión constante para el choque entre la civilización y la barbarie, los vaqueros contra los indios, fue algo más que un lugar donde se desarrollaba la aventura. El nacimiento de una nación en todo su esplendor, artificio, juego de revelaciones, violencia y ocultamientos, que permite representar con curiosidad arqueológica (y antropológica) cómo el paso del Estado natural al Estado de Derecho se escribe con más revólveres que disparan en la noche que constituciones en mano.

El interés de la audiencia por el western mermó, pero el género pródigo del cine todavía tiene tiene mucho para deleitarnos.

Sin nada que perder (2016)

Dos hermanos golpeados por la crisis económica deciden robar bancos. No transcurre a principios del siglo XX sino en el siglo XXI, en Texas. Es la historia de las comunidades olvidadas por un mundo que avanzó sin mirar a los cowboys de medianoche. Jeff Bridges es uno de los rangers que persigue a Chris Pine y Ben Foster . Pero la frontera psicológica monocultural, que supo construir un discurso en el que la conquista del “desierto” (que nunca estuvo desierto), es cuestionada a partir del compañero de Bridges: un ranger nativo americano (Gil Birmingham).

Si el “indio” pasó de ser una construcción racista a una idealización en los revolucionarios años 70 como ejemplo de la vida “natural”, comunitaria, solidaria y sincera, hoy los pueblos originarios norteamericanos son víctimas junto al hombre blanco del “sistema”, y la fuente de identidad por oposición es la de los bancos. Son ellos dos los que caminan en un desierto dominado por la melancolía y casinos adornados con estereotipos indígenas que brillan con luces de neón. El director, Taylor Sheridan, siguió explorando el género en Viento salvaje y la serie de televisión Yellowstone .

Disponible en Netflix

Los imperdonables (1992)

El héroe del western no suele ser el sheriff, que es una figura más simbólica que activa (es “la ley”), sino algún forajido con más corazón que odio. El que no teme transgredir para hacer justicia, aún cuando después tenga que cumplir sentencia. En la disputa por extender la frontera entre nosotros y los otros, el sheriff fue quedando cada vez más desdibujado hasta convertirse, ya para la década de 1960, en una suerte de bufón.

Distinta es la lectura que hizo Clint Eastwood con esta película, ganadora del Oscar, donde Gene Hackman es el encargado de proteger a la comunidad y representa el brazo duro de la ley. Pero es el villano. El héroe es el propio Eastwood, un hombre mayor que ya no apunta bien, y vive de su propia leyenda como el «asesino de mujeres y niños». Deconstrucción de los mitos del género y de otras películas de la filmografía del actor ( Harry el sucio; Lo bueno, lo malo, lo feo; El fugitivo Josey Wales ) Los imperdonables es un western crepuscular que estudia de cerca la oscuridad y suciedad con la que se escribe la Historia.

Disponible en Qubit y Amazon Prime Video

A la hora señalada (1952)

Cuando le preguntaron al cineasta Howard Hawks qué le había parecido este western de Fredd Zinnemann, su respuesta fue rutilante: “No puedo creer que un sheriff bueno ande por el pueblo como una gallina, pidiendo ayuda, y encima tenga que ayudarlo una mujer”.

En “A la hora señalada”, el encargado de cuidar al pueblo necesita la solidaridad de los que él debe proteger antes de que llegue una banda despiadada a cobrarse venganza. Pero el tiempo es tirano y encuentra en todas las puertas más egoísmo que empatía.

Gary Cooper ganó el Oscar como el desilusionado protagonista que arroja la insignia décadas antes de que lo hiciera Harry Callahan, el sucio, en la película de Don Siegel. La crisis social que arrojaba el senador McCarthy con sus listas negras fue el principal motor para impulsar a esta historia que critica los valores “liberales”. Zinnemann supo responderle a Hawks: “Admiro sus películas, pero tiene que entender que un sheriff también es una persona y que no hay dos personas iguales. En este caso, mi historia es sobre la conciencia de un hombre”.

Disponible en Qubit.tv

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