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YO DIGO: La fortaleza física y mental de una deportista [Columna]

1 de diciembre de 2019

Tener una tolerancia al dolor tan alta puede jugarte a favor pero también en contra.

Ese día (foto) yo sentí 24.380 pinchazos de dolor en mi brazo, un pinchazo por cada una de las brazadas que realicé durante 7 horas.

Ese día llegué a tomar 4 pastillas de diclofenac durante el tiempo que duró la competencia. Si. Una locura.

Si hay algo a lo que estamos acostumbrados quienes competimos 8hs. es a sentir dolores. Sólo quien practique un deporte individual entenderá lo que es no tener un reemplazo y entenderá también la responsabilidad que significa que todo dependa sólo de uno.

Tener una tolerancia al dolor tan alta puede jugarte a favor pero también en contra. Aquel día no supe distinguir un dolor normal a uno que no lo era porque sinceramente siento dolores todo el tiempo y cuando me faltan me siento rara. Sentir dolores es normal para mi y hasta son ellos lo que me dan la tranquilidad de que estoy haciendo las cosas bien.

Pero aquel día el dolor era cada vez más intenso; sin embargo abandonar no era una posibilidad. Quizá porque hasta ese momento nunca me había lesionado es q no me daba cuenta q seguir y seguir podía empeorarlo.

Cuando toqué la placa de llegada no podía levantar el brazo. Me miré y mi brazo era un hematoma gigante. Había nadado casi 7 hs con mi brazo desgarrado. Y yo me sentía igual. Desgarrada. Sabía que eso me dejaría fuera del circuito mundial. Quedaban aún 3 carreras por delante y me veía obligada a abandonar el 2do puesto en el ranking que ocupaba hasta ese momento. Estuve casi 2 meses sin poder volver a nadar. Y si bien por momentos me sentía triste también me fortalecí.

Me hice más fuerte. Quería demostrarme a mi misma que se podía salir fortalecida de una lesión. Cuando estás lesionado tus miedos te hacen incluso imaginar cualquier cosa. Soñaba que se me rompía el brazo en mil pedazos o que me olvidaba como se nadaba. Cosas irrisorias.

Por eso, al año siguiente de mi lesión salí de nuevo Campeona del Mundo, para dejar de tener miedo a lesionarme. Ese fue mi tercer Campeonato Mundial. Aquel año aprendí que superando los temores cada vez le temía a menos cosas.

Por eso no desistas. Combatí tus temores. Sólo así vas dejar de tenerlos.

¡Aunque no lo sepas, vos sos más fuerte de lo que crees!

Pilar Geijo – Nadadora Argentina
5 veces Campeona Mundial de Aguas Abiertas

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